Crónica de STAFAS en Madrid | 26 de enero de 2019

Stafas. Foto: Vicente Díaz

Primer concierto del año para los madrileños STAFAS y en esta ocasión en una sala nueva tanto para la banda como para nosotros. La Cocina Rock Bar, con buena música y mejor ambiente, donde disponen de unas pocas mesas para poder cenar. Llegamos con el suficiente tiempo como para picar algo antes del concierto, pero lo cierto es que el servicio se demoró bastante para las pocas cenas que había.

La sala se llenó prácticamente en su totalidad y al comienzo del bolo aún no habíamos terminado de cenar. Fue al tercer tema cuando nos pudimos por fin mezclar con el público, entre los que encontramos muchas caras ya conocidas y por supuesto otras muchas nuevas. He de reconocer que nos hemos convertido en habituales de sus actuaciones en estos últimos años.

Como he dicho antes, en una sala abarrotada y en un ambiente completamente amigable, el concierto se iba desarrollando según lo previsto. Entre canción y canción el señor Michel Molinera no dudaba en gastar bromas a sus compañeros y charlar con el público, cosa que suele ser habitual, la verdad.

En esta ocasión se notaba que había ganas y que se encontraban bastante a gusto, además en la noche de hoy contaban con la formación de gala que incluía a Fidel Cordero a los teclados. Completaban el grupo Rodrigo a la batería, Javier al bajo, Jimi a la guitarra solista y Michel a la guitarra rítmica y a la voz.

Tras algo mas de hora y media de concierto, llamada de Luter al móvil de Michel mientras este estaba cantando y un maravilloso guiño a CANALLAS incluido, la fiesta llegó a su fin muy a nuestro pesar y al de todos los allí presentes.

A pesar de la pésima iluminación de la sala, que, como casi todas las de este estilo deja bastante que desear para los que intentamos sacar alguna foto, hay que decir que no no nos desagradó del todo, como detalle positivo remarcamos el hecho de que al finalizar el concierto no te desalojan rápidamente como en otras salas y te puedes quedar hasta que quieras. Es de agradecer tener ocasión de quedarse un ratito para saludar a los amigos.

Texto y fotos: Vicente Díaz

Fotos de STAFAS