Crónica y fotos de Aspencat y Dakidarría en Santiago de Compostela

Crónica y fotos de Aspencat y Dakidarría en Santiago de Compostela

Sábado 7 de octubre; primer fin de semana del mes. Caracterizada por la variedad de eventos musicales que acoge, la sala Malatesta (Santiago de Compostela) sería ese fin de semana el lugar donde los valencianos Aspencat y los gallegos Dakidarría –que, podemos decir, jugaban en casa–, ofrecerían una noche cargada de buen ambiente y reivindicación.

21:30 – Apertura de puertas

La espera valió la pena” –aunque suene a tópico. Tras media hora de espera, la sala Malatesta (Rúa de San Lourenzo, 51), respondió a la demanda de los allí presentes. El reloj marcaba las 22:00 de la noche y las luces se encendieron: uno a uno vamos entrando. Lenta pero eficaz, la labor del lector de entradas confirmó la buena seguridad del evento, pues no todas las personas entraron en la sala.

A medida que se iba completando el aforo, la barra lanzaba sus primeras cañas y el ambiente se iba impregnando de esos tintes de reivindicación que se podrían comprobar a lo largo de la noche. Aquella sería una noche en la que se iba a contradecir al discurso mediático: “En estos tiempos de oscuridad, los pueblos dicen lo que los diarios callan” –diría Aspencat más tarde.

22:40 – Comienzo de Dakidarría

Con un potente Lume, moito máis lume, y tras haber tocado la noche anterior en la sala Mon de Madrid, Dakidarría se subió al escenario con una energía más que consolidada en su papel de romper el hielo. El octeto (tres vientos, dos guitarras, un bajo, un batería y un teclista), tocaba en casa, lo que se tradujo en el calor del público desde el minuto cero.

Rebelde, unida, alegre a mocidade activa; tres calificativos que definen a la gran mayoría del público allí presente (si bien es verdad que había gente de todas las edades). Tras tocar “Lume” y “A mocidade activa”, los gallegos dejaron decidir al licor café, y sonaron los acordes de “Reivindicar”, opción más que acertada en mi opinión. 23:00, aparecen las primeras banderas y la multitud no dudó en sumergirse en lo que sería el primer pogo de la noche.

Uno de los momentos clave de la noche se dio cuando la banda protestó contra los hechos acontecidos el pasado mes de mayo: el desalojo del centro social Escárnio e Maldízer. El público, conocedor de la situación, alabó al grupo en su pequeño homenaje a las personas afectadas. Los aplausos retumbaban en la sala (que colgó el cartel de “entradas agotadas”), para enlazarse con el inicio de "En Compostela", tema que irónicamente, era la primera vez que la banda tocaba en Santiago.

Ya en el ecuador del setlist, le llegó el turno a tres versiones: "Mierda de ciudad", "Sarri Sarri" (Kortatu) y "A por ellos" (Skacha), una mezcla entre ska y punk que hizo volar alguna que otra cerveza a ritmo de Oi!.

23:40, con un “graciñas por estar, vos sodes Dakidarría”, la banda finalizó su bolo tocando dos pilares fundamentales en su trayectoria (que comenzó en 2005 con la edición de su primer disco Fragasaurus Rex): "Mil Berros" y "Terra", siendo este último tema el más íntimo de la noche con una introducción en acústico que, estoy segura, a más de uno le causaría un escalofrío emocional. Y es que no es fácil no emocionarte con las historias dunha terra, de cuncas e de mar.